Raimon Alzamora Sanchez                                         GRÀCIA - BARCELONA 14.3.1972

Fascinado al ver cómo las manos de mi madre acariciaban un trozo de barro para convertirlo en una escultura o en la decoración de un espejo, entro en contacto con el mundo de la artesanía de muy pequeño. Experimentando y jugando en el taller de cerámica de mi madre, descubro la forma de transformar en un cuerpo palpable parte de mis sueños. Me doy cuenta de que hay cosas en la naturaleza que me atraen en especial: las piedras preciosas y los minerales, y todavía me enamoro más cuando veo a mi abuelo y a mi padre trabajando en el taller engastando aquellas maravillosas piedras en anillos, brazaletes, pendientes y collares.

Me introduzco en el mundo de la joyería profesional en el año 1989. Empiezo como aprendiz con uno de los mejores maestros que existen, Llorenç S. Vilagran, mi padre, en su taller del barrio de Gràcia desde 1967. Necesito saber más del mundo de las piedras y me inscribo en la Asociación Española de Gemología (AEG), donde realizo varios cursos:  experto en identificación de gemas naturales facetadas, experto en identificación de gemas naturales y sintéticas de color, experto en identificación de gemas transparentes...

Después de once años en el oficio entro en la escuela de la Federación Catalana de Joyeros, actual JORGC (Colegio Oficial de Joyeros, Relojeros y Gemólogos de Cataluña), donde imparto clases de engastado desde el año 2000 hasta 2007. Es aquí donde descubro la pasión por el diseño con mis compañeros maestros de joyería de la escuela, Toni Vinuesa y Josep Riera. Empieza una nueva aventura haciendo realidad todo lo que llevaba dentro, como cuando era pequeño y plasmaba mis fantasías en barro. De ahí a las piezas que os presento, donde se fusionan las sensaciones que me ofrecen la vida y la naturaleza, y mi forma de transmitirlas en materia, para que cada uno las pueda lucir y sentir... Sentir ese trocito de mar, ese trocito de sol, ese recuerdo de un momento o ese trocito de amor que nos despiertan ciertas emociones.